jueves, julio 31, 2003
domingo, julio 20, 2003
Sábado 5 de Agosto de 2000
Hace dos semanas Ry y yo tuvimos un encuentro sexual. No hubo penetración, no hacía falta. Durante todo el camino a su casa, una de la mañana, le estuve acariciando el sexo sobre su pantalón de mezclilla. Escuchábamos bajito el radio, pasaban una canción de Metallica. De pronto tuve la ocurrencia de penetrar su boca con mis dedos. El auto lo conducía despacio, en los altos quitaba mi mano de su delicada raya visible a través de la mezclilla y la dirigía a sus labios. Con el dedo pulgar le delineaba, primero delicada, y luego toscamente, su boca carnosa. Por momentos se lo daba a chupar, y ella lo hacía entregada. En ocasiones mordía el dedo toscamente, entonces lo sacaba y volvía a delinear su boca. Cuando la luz verde se ponía repetía la operación: mis dedos hacia su sexo; luz roja, penetración y caricias de mis dedos en su boca. Notaba que, como un semáforo autónomo, mi pene seguía sus propias indicaciones de tránsito: mientras que para los automovilistas la luz verde significaba avanzar, la penetración y la delineación de mi dedo por su boca significaba erección. Así recorrimos todo División del Norte, desde su cruce con av. Insurgentes hasta la desviación a Av. Del Imán -lo que es bastante-. De entre las sinuosas y silenciosas calles cercanas a su casa, escogí una intersección obscura. Empezamos a besarnos como dos desesperados, había una luz incómoda sobre nosotros por lo que moví el Golf hacia la obscuridad casi perfecta que proporcionaba un árbol cómplice. Supe que en esa soledad todo hubiera podido pasar. No le desabroché los botones de su pantalón enseguida. Eso no me gusta. Froté durante varios minutos su sexo sobre el pantalón mientras le besaba los labios, el cuello y chupaba sus orejas. Entonces lo hice, le desabroché el pantalón, e inicié la penetración cuidadosa y dubitativa de mis dedos hacia su vagina. Imaginaba su sexo, -aún ahora mismo lo imagino- y entendí que sus labios vaginales eran elevados como para esconder, (¿o proteger?) las sales de su placer. En algún momento dos dedos la penetraron mientras ella pujaba cada vez más fuerte. Observe a través del retrovisor, al que le echaba continuos vistazos, -por eso de las sopresas que andan en patrulla-, que el medallón trasero estaba empañado. Es verano y hace calor, pensé.. En algún momento, me dijo que la lastimaba y por su iniciativa desabrochó todos los botones de los jeans y se acomodó con las piernas abiertas para dejarse hacer. Eso lo aproveché para besar su ombligo y ver apenas la forma de su monte de Venus; lo que vi fue suficiente para intuir que es naturalmente discreta de bellos. Entonces la besé con más pasión, le subí su blusa, el brasier y mordí y degusté sus senos. Por fin pude conocerlos, casi les decía mucho gusto, yo G, veo que son de pezón discreto (contra todas mis fantasias, que la hacían peluda y con senos negros y saturnianos), y luego le bajé la blusa y seguí besándola, ¿seguí besándola? ¿o seguimos besandonos? Sin duda lo primero. El consejo de un amigo vino a mi mente ("si ella es timidona, cuando estés en el carro chingue a su madre, te sacas la verga y se la das a tocar") en el momento en que la excitación de Ry la había hecho descender un poco del asiento y se ladeaba hacia mi y me acariciaba sin muchas ganas mi sexo sobre el pantalón (también de mezclilla, y también de botones, maldición) y mientras de alguna manera le acariciaba las nalgas debajo y sobre su calzoncito, con la otra mano, la no diestra, me desabrochaba con trabajos mi pantalón. Al cabo de un rato saqué mi pene. Entonces Ry se llevó una sorpresa que fue bien recibida. Como no estaba bien erecta, lo que hice fue que sus labios hicieran el trabajo. Le acaricié nuevamente sus labios con mis dedos y se los daba a chupar. La erección fue instantánea. Empezó con el rápido y monótono jaleo de hacia arriba y hacia abajo. G estaba desprendido del lugar, era como si un G quisiera no perderse de nada de lo que pasaba y se situara como un ángel de la lujuria sobre algún lugar del auto, del cielo, de las nubes, y viera con detalle todo lo que pasaba, todo lo que alguna vez va a ser un recuerdo eterno, la primera vez en que Ry le agarraba el sexo a G, y lo masturbaba. Cuando sentía algún destello de semen en estado alterado, le separaba su mano lentamente por unos segundos; al pasar la inminencia de la explosión, conducía nuevamente sus manos a mi verga enhiesta. Estaba seguro que en cualquier momento la habría de chupar hasta que derramara mi líquido en su sensual boca, pero ella se negaba, su cabeza estaba a unos 30 centimetros de mi falo y con mi brazo invitaba su cabeza a que lo probara y devorara, acto inútil. No movió su cabeza ni un centímetro más. Intenté motivarla llevando nuevamente mi dedo pulgar hacia sus labios, incluso lo chupó casi por completo y lo mordió apasionada, pero no dio resultado, no entendía que si quería chupar algo más que un dedo lo único que tenía que hacer era descender unos cuantos centímetros. Entonces tuvimos que separarnos por un volkswagen gris que atravesó la calle. Eran las 2 de la madrugada. Me metí la verga en el pantalón, y ella se acomodó la ropa. Era hora de marcharnos.
Camino a casa me sentía sumamente feliz. Me preguntaba si para ella había siginificado lo mismo que a mí, si de alguna manera había sentido algo más que el apasionamiento de un faje en el auto, y llegué a casa sólo para dormir con una sonrisa que me duró todo el fin de semana, bueno, me duró más, ya que el domingo Ry y yo no nos vimos por lo que terminé acostándome una vez más con mi ex. Sentí lástima por ella, me sentí deshonesto, sobre todo porque la ex habló de regresar conmigo ahora y para siempre. El lunes, tuve un desencuentro con Ry que, por cierto, a la postré se sumó a otros desencuentros que terminaron por finalizar nuestra relación. Semanas después nos vimos para besarnos como locos, y ya con la inminente cama de por medio (estábamos en mi departamento) me dijo que estaba por casarse con su ex novio y que tenía un bebé de él en su vientre.
Hace dos semanas Ry y yo tuvimos un encuentro sexual. No hubo penetración, no hacía falta. Durante todo el camino a su casa, una de la mañana, le estuve acariciando el sexo sobre su pantalón de mezclilla. Escuchábamos bajito el radio, pasaban una canción de Metallica. De pronto tuve la ocurrencia de penetrar su boca con mis dedos. El auto lo conducía despacio, en los altos quitaba mi mano de su delicada raya visible a través de la mezclilla y la dirigía a sus labios. Con el dedo pulgar le delineaba, primero delicada, y luego toscamente, su boca carnosa. Por momentos se lo daba a chupar, y ella lo hacía entregada. En ocasiones mordía el dedo toscamente, entonces lo sacaba y volvía a delinear su boca. Cuando la luz verde se ponía repetía la operación: mis dedos hacia su sexo; luz roja, penetración y caricias de mis dedos en su boca. Notaba que, como un semáforo autónomo, mi pene seguía sus propias indicaciones de tránsito: mientras que para los automovilistas la luz verde significaba avanzar, la penetración y la delineación de mi dedo por su boca significaba erección. Así recorrimos todo División del Norte, desde su cruce con av. Insurgentes hasta la desviación a Av. Del Imán -lo que es bastante-. De entre las sinuosas y silenciosas calles cercanas a su casa, escogí una intersección obscura. Empezamos a besarnos como dos desesperados, había una luz incómoda sobre nosotros por lo que moví el Golf hacia la obscuridad casi perfecta que proporcionaba un árbol cómplice. Supe que en esa soledad todo hubiera podido pasar. No le desabroché los botones de su pantalón enseguida. Eso no me gusta. Froté durante varios minutos su sexo sobre el pantalón mientras le besaba los labios, el cuello y chupaba sus orejas. Entonces lo hice, le desabroché el pantalón, e inicié la penetración cuidadosa y dubitativa de mis dedos hacia su vagina. Imaginaba su sexo, -aún ahora mismo lo imagino- y entendí que sus labios vaginales eran elevados como para esconder, (¿o proteger?) las sales de su placer. En algún momento dos dedos la penetraron mientras ella pujaba cada vez más fuerte. Observe a través del retrovisor, al que le echaba continuos vistazos, -por eso de las sopresas que andan en patrulla-, que el medallón trasero estaba empañado. Es verano y hace calor, pensé.. En algún momento, me dijo que la lastimaba y por su iniciativa desabrochó todos los botones de los jeans y se acomodó con las piernas abiertas para dejarse hacer. Eso lo aproveché para besar su ombligo y ver apenas la forma de su monte de Venus; lo que vi fue suficiente para intuir que es naturalmente discreta de bellos. Entonces la besé con más pasión, le subí su blusa, el brasier y mordí y degusté sus senos. Por fin pude conocerlos, casi les decía mucho gusto, yo G, veo que son de pezón discreto (contra todas mis fantasias, que la hacían peluda y con senos negros y saturnianos), y luego le bajé la blusa y seguí besándola, ¿seguí besándola? ¿o seguimos besandonos? Sin duda lo primero. El consejo de un amigo vino a mi mente ("si ella es timidona, cuando estés en el carro chingue a su madre, te sacas la verga y se la das a tocar") en el momento en que la excitación de Ry la había hecho descender un poco del asiento y se ladeaba hacia mi y me acariciaba sin muchas ganas mi sexo sobre el pantalón (también de mezclilla, y también de botones, maldición) y mientras de alguna manera le acariciaba las nalgas debajo y sobre su calzoncito, con la otra mano, la no diestra, me desabrochaba con trabajos mi pantalón. Al cabo de un rato saqué mi pene. Entonces Ry se llevó una sorpresa que fue bien recibida. Como no estaba bien erecta, lo que hice fue que sus labios hicieran el trabajo. Le acaricié nuevamente sus labios con mis dedos y se los daba a chupar. La erección fue instantánea. Empezó con el rápido y monótono jaleo de hacia arriba y hacia abajo. G estaba desprendido del lugar, era como si un G quisiera no perderse de nada de lo que pasaba y se situara como un ángel de la lujuria sobre algún lugar del auto, del cielo, de las nubes, y viera con detalle todo lo que pasaba, todo lo que alguna vez va a ser un recuerdo eterno, la primera vez en que Ry le agarraba el sexo a G, y lo masturbaba. Cuando sentía algún destello de semen en estado alterado, le separaba su mano lentamente por unos segundos; al pasar la inminencia de la explosión, conducía nuevamente sus manos a mi verga enhiesta. Estaba seguro que en cualquier momento la habría de chupar hasta que derramara mi líquido en su sensual boca, pero ella se negaba, su cabeza estaba a unos 30 centimetros de mi falo y con mi brazo invitaba su cabeza a que lo probara y devorara, acto inútil. No movió su cabeza ni un centímetro más. Intenté motivarla llevando nuevamente mi dedo pulgar hacia sus labios, incluso lo chupó casi por completo y lo mordió apasionada, pero no dio resultado, no entendía que si quería chupar algo más que un dedo lo único que tenía que hacer era descender unos cuantos centímetros. Entonces tuvimos que separarnos por un volkswagen gris que atravesó la calle. Eran las 2 de la madrugada. Me metí la verga en el pantalón, y ella se acomodó la ropa. Era hora de marcharnos.
Camino a casa me sentía sumamente feliz. Me preguntaba si para ella había siginificado lo mismo que a mí, si de alguna manera había sentido algo más que el apasionamiento de un faje en el auto, y llegué a casa sólo para dormir con una sonrisa que me duró todo el fin de semana, bueno, me duró más, ya que el domingo Ry y yo no nos vimos por lo que terminé acostándome una vez más con mi ex. Sentí lástima por ella, me sentí deshonesto, sobre todo porque la ex habló de regresar conmigo ahora y para siempre. El lunes, tuve un desencuentro con Ry que, por cierto, a la postré se sumó a otros desencuentros que terminaron por finalizar nuestra relación. Semanas después nos vimos para besarnos como locos, y ya con la inminente cama de por medio (estábamos en mi departamento) me dijo que estaba por casarse con su ex novio y que tenía un bebé de él en su vientre.
sábado, julio 19, 2003
P. Gil
Después de dos años mis cálculos están siendo corroborados. Pensaba que le debía a Gil como 30 mil. Después, unos amigos y yo, haciendo números al vuelo, concordamos que como 20. Ahora, según cifras preliminares de mi asesor -al que ignoro cómo coños le voy a pagar- la cifra está disminuyendo a 15. Aunque puede seguir decrementándose (o todo lo contrario, porque como me cambié de domicilio fiscal, quizá ya tenga en esa dirección más multas de otros trimestres). El caso es que en este País uno siempre está jodido.
miércoles, julio 09, 2003
Medios y remedios
¿En qué canal vio las elecciones?
La semana anterior pasaron muchas cosas en el mundo de la televisi?n.
Empecemos por lo que sucedi? ayer.
En las televisoras se vivi? un agarr?n por ver quién ganaba las preferencias de la audiencia.
La guerra se centr? en quién tuvo m?s entrevistas exclusivas, quién dio primero los resultados preliminares, quién manej? la encuesta de salida m?s acertada, quién congreg? a los analistas m?s inteligentes y carism?ticos.
No hab?a ni a cu?l irle. Pero lo mejor de todo es que los ganones fuimos nosotros, los televidentes, quienes tenemos el poder de decisi?n para cambiarle a nuestra opci?n favorita. ?Qué canal creé que tuvo la mejor cobertura?
Y los que cambiaron pero en serio, fue el ?rea de noticias de Televisa.
El jueves se inaugur? su nuevo Centro de Noticias que cuenta con equipo tecnol?gico de vanguardia. Podr? producir 150 notas simult?eamente y tendr? una capacidad de almacenamiento de im?genes impresionante. Eso sin contar que en sus foros se podr?n transmitir cinco programas en vivo al mismo tiempo. Aunque tuvo su costo, ya que sacrificaron parte de su personal por la automatizaci?n de muchos de sus procesos de producci?n.
Pero lo que nos llam? la atenci?n fue el gesto de cortes?a que tuvo Ricardo Salinas Pliego, presidente de TV Azteca, de aceptar la invitaci?n de Emilio Azc?rraga para asistir a la inauguraci?n de sus instalaciones. Ojal? que todo lo visto por él sea el empuj?n que le hace falta para ahora s? hacer un cambio radical en su Fuerza Informativa Azteca.
Y para los fan?ticos de las Chivas nos enteramos, gracias a la revista Proceso, sobre la cifra millonaria que pag? Televisa para la transmisi?n durante los pr?ximos 5 a?os de sus partidos como local: 65 MDD. Lo malo es que ya no jugar?n m?s los domingos sino que lo har? los s?bados por la noche, por el canal 9, Galavisi?n, algo perjudicial para sus fan?ticos, que se calculan en 3.6 millones, ya que esa frecuencia s?lo tiene alcance del 72 % del territorio nacional.
Zapping
Después de la final de la pr?xima semana de Desafio de estrellas en Monterrey, se transmitir?n conciertos especiales con el elenco de los exacadémicos, s?lo que alternados... Aunque haya a quienes les choque la cultura del rating, la final de Big Brother 2, (con tintes “art?sticos”, para alguna pluma especializada) se confirm? como un fracaso. Alcanz? apenas los 17.3 puntos a nivel nacional, mientras que su rival (siempre compitieron en el mismo horario) Desaf?o de estrellas, por primera vez fue superada, obtuvo 15.2... Televisa revierte su pobre rating dominical, La parodia obtuvo 16.3, la final del Gran carnal 17.2 y Ay amor 12.0, que apunta para seguir creciendo...
martes, julio 01, 2003
MEDIOS Y REMEDIOS
¿Big brother o Big boring?
Gerardo Soriano Palma
Anoche acabó el desabrido Big Brother, el complot.
Y, como dice el refrán, las segundas partes nunca fueron buenas.
A diferencia del hitazo de hace un año, en las calles se notó su pobre éxito. En esta ocasión, si acaso, los comentarios giraron en torno de las voluptuosidades de la Chiva.
Y es que el programa dejó mucho que desear. En cuestión de rating, tan sólo el domingo anterior a la final contabilizó 14.2 puntos a nivel nacional, 15.2 en el Valle de México, contra 16.1 y 16.0, de Desafío de estrellas, respectivamente. Dicha tendencia se mantuvo durante todas las transmisiones, lo que arroja un balance negativo, comparado con los más de 20 puntos promedio de la primera parte.
El fracaso de Big Brother 2 fue tan evidente, que no se tuvo reparo en cambiarlo de horario a las 18:30 horas. Y que Televisa haga eso en la final de un programa estelar, dominical, y en el Canal de las Estrellas, dice mucho.
Por cierto, será interesante conocer si los votos telefónicos superaron los del año pasado, cuando en la final se registraron 395 mil; a 20 pesos la llamada, 7 millones 900 mil pesos. Sólo en el último programa.
Televisa, ¿desesperada?
Televisa ya no sabe qué hacer con su programación dominical. Los cambios están a la orden del día.
La semana pasada se oficializó que Gran musical salía del aire.
Sus productores hicieron lo posible por rescatar al muerto. Lograron que reaccionara, pero no lo suficiente. Su última emisión registró 7.6 de rating a nivel nacional, y 9.2 en el Valle de México. Y, como es costumbre en la televisión, a la producción le avisaron dos días después del último programa que ese había sido, precisamente, su último programa.
La jugada es apostarle a Alfredo Adame y al concepto de Ay amor que inició ayer.
Otros cambios que usted pudo observar en el Canal de las Estrellas, y que reflejan la desesperación de sus programadores, fueron: La familia peluche, La hora pico, La parodia, y El gran carnal, la final.
Sin duda que todo esto es parte de la estrategia para rescatar la audiencia del domingo, arrebatada limpiamente por TV Azteca. A ver si ahora sí le atinan.
Zapping
Que el primer programa de la nueva temporada de Un día con, que en este espacio oportunamente informamos que cambiaría de nombre a “En los zapatos de”, contará como primer personaje a Jorge Luján, actor de Mirada de mujer, el regreso... Una felicitación a Canal Once por los premios recibidos y su nueva programación, y a Canal 22 porque en un mes saldrá al aire en 10 entidades de Estados Unidos...
¿Big brother o Big boring?
Gerardo Soriano Palma
Anoche acabó el desabrido Big Brother, el complot.
Y, como dice el refrán, las segundas partes nunca fueron buenas.
A diferencia del hitazo de hace un año, en las calles se notó su pobre éxito. En esta ocasión, si acaso, los comentarios giraron en torno de las voluptuosidades de la Chiva.
Y es que el programa dejó mucho que desear. En cuestión de rating, tan sólo el domingo anterior a la final contabilizó 14.2 puntos a nivel nacional, 15.2 en el Valle de México, contra 16.1 y 16.0, de Desafío de estrellas, respectivamente. Dicha tendencia se mantuvo durante todas las transmisiones, lo que arroja un balance negativo, comparado con los más de 20 puntos promedio de la primera parte.
El fracaso de Big Brother 2 fue tan evidente, que no se tuvo reparo en cambiarlo de horario a las 18:30 horas. Y que Televisa haga eso en la final de un programa estelar, dominical, y en el Canal de las Estrellas, dice mucho.
Por cierto, será interesante conocer si los votos telefónicos superaron los del año pasado, cuando en la final se registraron 395 mil; a 20 pesos la llamada, 7 millones 900 mil pesos. Sólo en el último programa.
Televisa, ¿desesperada?
Televisa ya no sabe qué hacer con su programación dominical. Los cambios están a la orden del día.
La semana pasada se oficializó que Gran musical salía del aire.
Sus productores hicieron lo posible por rescatar al muerto. Lograron que reaccionara, pero no lo suficiente. Su última emisión registró 7.6 de rating a nivel nacional, y 9.2 en el Valle de México. Y, como es costumbre en la televisión, a la producción le avisaron dos días después del último programa que ese había sido, precisamente, su último programa.
La jugada es apostarle a Alfredo Adame y al concepto de Ay amor que inició ayer.
Otros cambios que usted pudo observar en el Canal de las Estrellas, y que reflejan la desesperación de sus programadores, fueron: La familia peluche, La hora pico, La parodia, y El gran carnal, la final.
Sin duda que todo esto es parte de la estrategia para rescatar la audiencia del domingo, arrebatada limpiamente por TV Azteca. A ver si ahora sí le atinan.
Zapping
Que el primer programa de la nueva temporada de Un día con, que en este espacio oportunamente informamos que cambiaría de nombre a “En los zapatos de”, contará como primer personaje a Jorge Luján, actor de Mirada de mujer, el regreso... Una felicitación a Canal Once por los premios recibidos y su nueva programación, y a Canal 22 porque en un mes saldrá al aire en 10 entidades de Estados Unidos...

